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domingo, 13 de mayo de 2012

El motorista fantasma: el cómic de los ochenta

Como ya sabéis los que me seguís, amigos, lectores y gente que llega de casualidad a este sitio, soy un nostálgico al que le gusta bucear de vez en cuando en el baúl de los recuerdos y compartir con vosotros algunas pequeñas joyas que me encuentro cuando hago limpieza en la casa donde me crié. El pasado de cada uno es parte de la historia de su vida y eso queda reflejado siempre en el carácter individual de las personas, parece inerte en alguna parte del cerebro pero no, está a la espera de que alguien lo rescate para salir a flote y florecer en forma de grato recuerdo (o ingrato en algunos casos, claro).

A raíz de la película del 2007 "Ghost Rider: El motorista fantasma" protagonizada por Nicolas Cage y Eva Mendes se me disparó el resorte del que hablaba en las lineas anteriores y recordé que de pequeño yo tenía un cómic del bueno de Johnny Blaze que no se por donde andaría. Un cómic que me flipaba, la verdad, y del que guardaba unos recuerdos inolvidables (lo habría leído incansablemente como 200 veces). La película ni me interesó, porque esto pasa. A veces lees un libro y la película normalmente decepciona enormemente y no quería que me pasara como con otras tantas cosas. A veces es mejor guardar el recuerdo a buen recaudo y no dejar que una película de tercera acabe estropeándolo.

A modo de recuerdo, Johnny Blaze (una estrella de las acrobacias en moto) hizo un trato con Mefistófeles para proteger en un momento dado la vida de su padre y de su novia. Pero como el Diablo suele ser bastante cabrón siempre andaba persiguiéndole desde el submundo para cobrar su deuda y utilizarle como "Ghost Rider" a través del alma del demonio Zarathos.

En España fue conocido como el Motorista Fantasma y en Latinoamérica como el Vengador Fantasma; ya sabemos como va esto de las traducciones en diferentes países...

En Estados Unidos apareció este personaje por primera vez en 1972 gracias al universo de Marvel Cómics, entrando dentro del grupo de los antihéroes. La edición del cómic que os presento está editado en 1981 por Ediciones Vértice (un sello editorial creado en 1964) una editorial curiosa que se caracterizó por el absoluto desprecio de las obras originales que importaba, remontando y reescribiendo las historias y guiones sin el conocimientos de sus autores, y además de forma bastante caótica. Muy ochentero y muy español todo, sí señor.

El cómic que veis es el único que tenía, y no se de dónde pudo haber salido, en esa época yo tenía 8 años y no recuerdo a mis padres por la labor de comprarme cómics... seguramente fuera de alguno de mis primos, no lo se. Recuerdo haber leído el número 1 donde se contaba toda la historia y origen del motorista fantasma, pero no lo tuve nunca en mi poder. Sí, en cambio, recuerdo la historia de este número 4 del cual os he hecho un par de fotos y que costaba 100 pesetas!! (para los que no habéis vivido la época de la peseta deciros que al cambio eran unos 60 céntimos de euro).

Llama la atención la gráfica de los diálogos, escritas a mano con aquellos "Rotring" con una regla debajo... es muy curioso, sí. Con unos dibujos bastante cutrillos si los comparamos con los cómics actuales. La verdad es que la evolución de los dibujos es curiosa ya que en otros cómics que conservo se ve perfectamente la evolución de las técnicas que utilizan los dibujantes.

En cada cómic solían venir dos capítulos o historietas, en este caso '¡La bruja de Condena!" (curioso título que no cuadra demasiado, como si le faltara algún artículo o como si fuera una traducción literal de esas que escupe Google actualmente en sus traductores) y "¡Orbe de maldad... Ojo de condena!"; si , si, con exclamaciones incluidas y precedidas de un: Stan Lee presenta: ¡Motorista Fantasma!

La verdad es que cuando uno es pequeño es bastante impresionable con las cosas, y a través de los años guarda un recuerdo totalmente distorsionado de la realidad. Releyendo el cómic no he podido sino sacar alguna sonrisa del palo "Madre mía que cutrez, y lo que flipaba yo con esto!". Esta colección de cómics del Motorista Fantasma, creo que no tuvo demasiado éxito ya que llegó al número 6 y allí acabó (podéis ver todas las portadas de los 6 números aquí).

Recuerdo tener el número 1 de alguna colección de Superman, o incluso números primerizos de Spiderman, pero ni idea de dónde deben estar, hay tanta porquería en el desván que poco a poco iré desempolvando algunas joyas para esta sección del Baúl de los recuerdos.

Espero haberos entretenidos amigos/as! y como decía Petete

Awebo te enseña,
Awebo entretiene,
y yo te digo contento
hasta la clase que viene.

miércoles, 2 de mayo de 2012

El arpa viajera: la frikada de la semana

Si hace un tiempo ya os contaba mi experiencia a través de los viajes en el tiempo cada vez que visito la casa de mis padres, y sacaba a relucir la historia del álbum de cromos de los Barbapapá que adorné en mi más tierna infancia con estampitas y garabatos (cuando todavía era un niño bueno, tirando a tímido y no sabía nada de la música diabólica que arruinaría mi bondad), hoy os traigo un pedacito de algo que yo no he conocido: la gloriosa época de los años 60 y el rollo de los guateques que todos hemos visto en las típicas películas de Pajares y Esteso.

Si os pensábais que el frikismo es una corriente que se inició a principios del año 2000 con Chiquito de la Calzada, el Pozi y tantos otros personajes, nos equivocábamos; de hecho viendo la recopilación de discos en formato EP que tenía mi padre criando polvo en un estante (y en este caso concreto) he llegado a la conclusión de que la apertura del régimen franquista al mundo trajo algo más que pequeñas libertades individuales, fue la puerta de entrada a una incansable herramienta musical que traía de mochila a un tipo llamado Hugo Blanco: El Arpa Viajera (fechado en 1961).



Viendo semejante trasto en la portada de este EP se me hace un poco raro pensar que precisamente era viajera (carece de ruedas), y viendo la cara del tipo que la aguanta todavía se me hace más extraño que pudiera llevarla a cuestas como el que lleva una flauta o una guitarrita. Seamos francos, ese pedazo de arpa tiene pinta de pesar un huevo y parte del otro. Aunque, quien sabe, a lo mejor el arpa era como la alfombra mágica de Aladino y volaba (entonces sí entendería el uso de dicho adjetivo), ya me veo al sufrido Hugo Blanco montado en su arpa mágica visitando países a lomos de semejante trasto (suena un poco a Doraemon, no? X). Ojo, que igual el arpa era la excusa para esconder en su interior sustancias estupefacientes, que ya sabemos que los controles policiales de antaño no eran tan eficientes como los actuales, y el hombre se dedicaba quizás al contrabando (está claro que si escucháis el disco os daréis cuenta que de la música no podía vivir el tio).

Bueno, a ver, la verdad es que tampoco me he molestado en buscar demasiada información sobre Hugo Blanco y su arpa mágica del espacio, de hecho he escuchado un trocito de un vídeo que hay colgado en Vimeo (podéis verlo aqui) y he desistido en seguir informándome. Lo que no entiendo es qué cojones hacía este disco al lado de otros como Santana, Aute o Charles Aznavour. Sí, bueno, una mezcla explosiva (si además tenemos en cuenta que había otros de artistas como Nino Ferrer o Raphael cantándole a la Navidad). Benditos años 60, qué fiestazas se tenían que pegar mis viejos... y me imagino también la tocada de huevos que tendría que ser estar escuchando a la Conchita Velasco y su "Chica Yeyé" y que alguien te pusiera el Arpa Viajera. Claro, a no ser que los presentes ya llevaran unos canutos de más y el viaje fuera interestelar... ya me los veo, pon el tema "Moliendo café"! no, nooo! el de "Orquídea" ... menudos viajes se tenían que pegar con el discazo del arpa nen!



Lo interesante es que al darle la vuelta al EP veo que detrás tiene una firma que pone Juan Luis. Coño! mi padre se llama Antonio. jajaja. Qué mangui el tio, tiene un disco que no es suyo, seguro que en el año 1961 estaba tan cotizado que acudió a algún guateque de estos y se quedó con el discazo del Arpa y el legítimo dueño todavía lo está buscando... Bueno, pues nada, Juan Luis, si lees estas lineas que sepas que el disco lo tengo yo, el hijo de Antonio de allí del barrio de la Barceloneta!

Y ojito al dato de "Este disco microsurco, tipo 45, sólo se puede tocar con un gira-disco de 45 r.p.m. y un pic-up con un peso máximo de 10 grs. sobre el disco. Los pic-ups conmutables se pondrán en la posición M (microzáfiro)". Vale tio, ahora dime que eso no son los datos en clave para abrir la puerta interestelar que nos llevará a otra dimensión. Venga, en cuanto logre descifrar la clave os invito a viajar conmigo a otra dimensión con el arpa viajera de Doraemon.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Los Barbapapá: Buscando en el baúl de los recuerdos

Hace poco tiempo estuve en casa de mi madre (la típica visita de cortesía, bla bla bla, ya sabéis, "hijo, ¿ya comes? te veo más delgado.. etc etc). Y como siempre, como cada vez que voy, salió el tema: ¿Qué he de hacer con todo esto que hay en los armarios?. Seguro que muchos ya sabéis de lo que hablo...

El caso es que en ese armario de mi antigua habitación hay pequeños tesoros que poco a poco iré descubriendo para vosotros, para los de la generación del "Verano Azul", "Naranjito" o "La Cometa Blanca" ... (no quiero lloriqueos nostálgicos, ok?). Para que entre todos recordemos esa infancia que intentamos retener en nuestra memoria cada vez que leemos ese famoso email en cadena sobre la dorada época de los 80...

Barbapapa

Pues bueno, hoy os traigo un álbum de cromos sobre la mítica serie de dibujos animados llamados los Barbapapá. La verdad es que yo no recuerdo muy bien de qué iban (tenía 6 años), eran una familia un tanto extraña a lo "Con 8 basta" pero como de formas extañas. Os pego la definición de la Wikipedia: "Barbapapá es un personaje de color rosa que puede adoptar cualquier forma, aunque casi siempre tiene forma de pera, y que tropieza en el mundo de los humanos a pesar de intentar encajar en él. Barbapapá hace un viaje por algunas partes del mundo en busca de otro ser de su misma especie y al regresar a su casa conoce a una mujer de su especie, de color negro, llamada Barbamamá. Tienen siete hijos de distintos colores que cambian su forma al igual que sus padres". Bueno, sí, quizás esto me ha refrescado un poco la memoria.

El álbum es curioso, está fechado en 1978 y costaba 25 pesetas. Joder, 25 pesetas!! jajaja. Faltan algunos cromos pero mola.

Barbapapa

Mola que, después de tantos años, el álbum de cromos de Barbapapa se haya conservado medianamente entero (conociéndome) y que los cromos no se hayan despegado, aunque vistos los pegotes de pegamento Imedio que le metía a los torcidos cromos (coño, que tenía 6 años!) dudo que se despeguen en 3 generaciones. Hay algo que también me ha hecho gracia. Al final del álbum hay una sección para pedir los cromos que faltan, allí pedían el nombre, dirección, colegio al que asistes y una pregunta que dice: ¿Qué colección te gustaría iniciar? y en mayúsculas, en color rojo, escribí: SPIDERMAN. jajaja inmortal personaje, como nuestro yo interior que seguro que se emociona cada vez que ve algún recuerdo de nuestra infancia.

No me digas que no...