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domingo, 29 de septiembre de 2013

Playa para ir con tu perro, Estartit, Girona

Recientemente hemos hecho un nuevo descubrimiento. Ya sabéis que en Cataluña no abundan las playas para perros, y menos en Barcelona donde la dignidad cosmopolita de un Ayuntamiento que sólo se enfoca al guiri parece no hacerle mucha gracia ceder un espacio de su gran playa para que nuestras mascotas (y sus dueños) puedan divertirse. La suciedad es el tema recurrente, pero en una ciudad como la condal, donde la limpieza brilla por su ausencia y en la playa todavía más (botellas, colillas, condones, orines, etc) ... los perros son el menor de los problemas. Es por ello que los habitantes de la ciudad que se vende como la más cosmopolita del mundo nos vemos obligados a emigrar para acudir a otras provincias mucho más abiertas con este tema (y con menos pretensiones sobre sus hombros).

Una de las provincias, precisamente, donde existen algunas playas para mascotas es la de Girona. El año pasado ya escribí un artículo sobre la Playa de La Rubina, en Castelló d'Empúries, una pequeña playa donde los perros son bienvenidos y donde existe además una serie de negocios entorno a ella, restaurantes, hoteles, etc.

Pues bien, un poco antes, en la población de L'Estartit, existe una playa poco conocida pero que también es apta y está habilitada para el disfrute de nuestros compañeros peludetes. La playa se llama "Platja de la Pletera" y se encuentra en medio de un espacio natural protegido, a las afueras del pueblo. 

Playa de La Pletera Estartit

La playa no es muy conocida ni pretende serlo, no es más que un acto de institucionalidad por parte del Ayuntamiento ante lo que muchos vecinos hacían y hacen desde hace muchos años, acudir a la playa con sus mascotas. De esta forma han acotado una extensa zona (casi 3 veces más grande que la de "La Rubina") para el uso y disfrute de perros y dueños.

Islas Medas Estartit

L'Estartit es conocido sobretodo por las Islas Medes, un archipiélago situado sobre el mar formado por siete pequeñas islas y algún islote frente a la costa. Una reserva marítima protegida que atrae cada año a miles de buceadores para explorar sus fondos marinos y la vida que estas rocas albergan. Y precisamente ése fue el reclamo que me atrajo a mí hasta esta zona: la vida marina y mi interés por ver a los grandes depredadores del Mediterráneo en su hábitat, los meros gigantes.

playa para perros Estartit

Descubrí esta playa por casualidad, ya que al viajar con los perros siempre buscamos información de la zona, excursiones que podamos hacer, etc. ya que nuestra Bobtail está ya con casi 11 años y una artrosis un poco avanzada, con lo que le conviene caminar mucho (y sobretodo nadar, pero eso es algo casi imposible de hacer por las elevadas multas con las que están amenazando en la provincia de Barcelona a los propietarios de perros). 

playa para perros Girona

platja de la Pletera

Sin saber dónde situarla es bastante difícil dar con ella, por lo que acompaño un mapa para que la encontréis con la máxima facilidad. De hecho el recorrido que tenéis que hacer es el siguiente: entráis a Estartit hasta que encontréis un camping a vuestra mano izquierda (en la última rotonda viniendo de la carrtera), cogéis la segunda calle (Av. Grecia) hasta el final (váis a parar a la playa del Paseo Marítimo), giráis a la derecha hasta el final. Enseguida os van a desviar a la derecha, la primera calle a la izquierda (pasaréis por parte de la playa del Paseo) hasta el final. Al llegar veréis que o váis a la izquierda a una especie de glorieta sin salida o a la derecha. Pues a la derecha y la primera de nuevo a la izquierda. El camino se bifurca pero tenéis que seguir por la principal, una carretera en bastante mal estado que cruza una vieja y maltrecha urbanización setentera. Seguid recto hasta el final, hasta que os encontréis un camino de tierra. Antes de cruzarlo debéis ir a la izquierda hacia una glorieta semiruinosa. Aparcad, habéis llegado. Encontraréis una pasarela de madera que os conducirá hasta la playa.

Podéis pinchar en la imagen para ampliar e imprimir el mapa
 La playa de La Pletera es un gran espacio donde perros y dueños conviven con algún nudista despistado y gente que vive cerca del lugar. En principio diremos que con armonía, aunque habría que verlo en temporada alta. Nosotros fuímos a mediados de septiembre aprovechando la reducción de precios por baja temporada, así que tampoco encontramos a mucha gente (además que la climatología tampoco nos acompañó en la mayoría de los 5 días que estuvimos allí).

playa de perros

Playa de perros Estartit

El mar tiene un poco de mala leche, no es como en La Rubina donde está más plano gracias al espigón del puerto que la protege. Pero aún así es practicable, no te hundes sólo pisarla, lo cual te permite controlar bien a tu perro si es inexperto dentro del agua. ¡¡Nuestra Bobtail ya es toda una experta!! os comentaba el año pasado que no le gustaba nada el agua ni la arena, pero este año gracias a los consejos de la fisioterapeuta que la ha tratado hemos conseguido que se divierta un montón y mejore su artrosis (como mínimo lo lleva bastate mejor y sin necesidad de tanta pastilla).

playa para perros Girona

Nos acompañó nuestro nuevo amiguete Lucas, del que ya escribí también un artículo. La verdad es que a él no le gusta ya tanto el tema del agua, se lo mira todo desde la orilla con mucha filosofía. Esto de ser de secano es lo que tiene. Por cierto, si vuestro perro no quiere bañarse no le obliguéis o no váis a conseguir que le guste nunca. Hay que jugar cerca del agua con la pelota, darle un premio cuando se moje los pies, etc ... que coja confianza. No os desesperéis ni lo metáis a la fuerza porque sólo váis a conseguir que coja un trauma.

perros en la playa La Pletera

De la playa poco queda que decir, mucha tranquilidad, espacios abiertos con un paisaje privilegiado con las Medes al frente, un mar agitado, y una zona de dunas con vegetación en estado de recuperación que, por cierto, mucha gente se encarga de enguarrar. Y no sólo de latas y botellas sino también de excrementos de perro. Y es que lo que no entiendo es a la gente que quiere una playa para perros y luego se limita a dejar que la mierda inunde el lugar. Algo que tampoco entiendo de los pipi-can. Es un lugar donde jueguen los perros no un lugar donde dejar la mierda. Como siempre, por actos como este, acabamos pagando justos por pecadores y nos limitan los espacios. Así que ya sabes, si vas a ir a la Platja de la Pletera llévate unas cuantas bolsitas y recoge los excrementos de tu perro.

perro en la playa

El trayecto hasta Estartit desde Barcelona es un poco tostón, aunque no tanto como para ir a La Rubina, en poco menos de 1 hora y 45 minutos os podéis plantar allí. Y a la hora de comer tenéis decenas de restaurantes donde comer o cenar ya que precisamente Estartit es una zona muy turística.

Si tenéis alguna duda sobre cómo ir hasta allí o cualquier otra cosa no dudéis en poner un comentario en este artículo y os aclaro un poco más el tema, ¿de acuerdo? pues ale, a pasarlo bien con vuestras mascotas y no ensuciéis el entorno. Por el bien de todos.

domingo, 24 de marzo de 2013

Lucas: un perro adoptado también es un amigo

Hay veces en que las decisiones salen solas, escupidas por el miedo, por la irreflexión y el puro egoísmo, y hay otras en que la meditación infinita hace imposible sacar una conclusión totalmente definida que pueda satisfacer a todas las partes involucradas en la toma de decisiones. Las curvas de nuestro cerebro son tan pronunciadas que muchas de las ideas que generamos se pierden por los rincones, y a la llegada de meta apenas pueden vislumbrarse cuatro ideas irreconocibles, que apenas dejan vislumbrar un acto de cobardía contigo mismo. A veces me dejo impresionar por chorradas y otras tantas me impresiona la misma vida, las vueltas y vueltas y el retorcimiento de ésta. 

Tras la muerte hace dos años y pico de uno de nuestros perros (puedes leer este post en homenaje que escribí cuando las lágrimas me dejaron hacerlo), a la edad de 8 años, uno se da cuenta de muchas cosas, reflexiona sobre sus errores, sobre la capacidad de amar de alguien que sólo sabe expresarse con la mirada, atento a un gesto, a una caricia, a ... cualquier cosa que salga de su dueño. Me parece impresionante penetrar en la mirada de un animal; si sabes profundizar en esos ojos  nunca jamás vuelves a ser la misma persona (algún día os contaré mi experiencia en Guatemala con los monos araña). El complejo mundo en el que vivimos y que nos esforzamos día a día por destruir va mucho más allá de nosotros mismos, de los egoístas seres más involucionados del planeta, de aquellos que acabarán por extinguir su propia existencia.


Decía (que siempre me voy por las ramas), que tras la muerte de nuestra pequeña compañera el mundo se detuvo por un instante muy largo, quedó en pausa, postergando al infinito cualquier acto, incluso el de respirar. Para el que jamás ha sufrido este acto de violencia vital es dificil explicarlo: Una nube embarga tu mundo, no existes, vagas por la existencia como un alma errante que no sabe ni quiere encontrar su camino. Es jodido, si. Muy jodido. Y cuando te das cuenta que el otro perro que te queda sufre de la misma forma todavía es más jodido. Son perros, dicen. Sí, son perros; y nosotros somos un fallo genético de los monos. 

La solitaria compañía del vacío no sólo afecta a las personas (que de hecho no dejamos de ser animales idiotas, egoístas y tozudos) sino que la compañera de nuestra amiguita quedó también afectada. La alegría del día a día quedó sumida en una incomprensible pena, ¿los animales no saben lo que es la muerte? Venga ya. Igual las personas no queremos entender, o no queremos darnos cuenta, de todo aquello que nos rodea. La sociedad actual engulle todos los sentimientos, la espiritualidad que nos rodea ¿dónde quedan los millones de años de evolución? ¿se quedó nuestra humanidad en las cavernas? ¿o nos da vergüenza afirmar que también somos animales?

La reacción humana ante la muerte es el inconformismo ahogado por el llanto, la etapa siguiente es la negación y cuando la idea ha madurado solemos intentar evitar una situación que nos pueda llevar de nuevo a ese estado inerte del que antes os hablaba: No quiero tener más perros. (en parte es una situación lógica).

Tras dos años en que unos lo llevamos mejor que otros, en que el recuerdo inundó y sigue inundando cada situación, reacción o estancia de la vida ... Lucas (un westy de 3 años) se cruzó en nuestro camino, gracias a Facebook y a unos amigos del barrio. En cuestión de horas se abalanzó sobre nosotros la oportunidad de rescatar a un perro de una protectora en Murcia (Protectora Animal Pintor J. Maria Párraga) ... la vida entonces se vuelve sobre tí con toda su fuerza y te destroza los esquemas. Y más cuando la fluidez con que sucede todo te hace sospechar de que todo estaba preparado de antemano, como una obra de teatro, acto a acto, verso a verso ... De la nada apareció Lucas.

Perro Lucas en Facebook
Cuando Ana me dijo: "es tuyo" no pude evitar pensar en Alicia, mi novia, en su felicidad, en la felicidad de mi perra Unha, en la felicidad de todos nosotros. Ya era mío. Da igual que en esos días de espera me hubieran dicho tiene tal enfermedad o tiene tal otra, era mío. Ya era mi responsabilidad. Era mi amigo desde que vi su foto por internet. Tampoco voy a engañaros, las dudas, los miedos, las reflexiones ... se agolparon de la misma forma que los sentimientos contrarios.

La decisión de bajar a Murcia a por él desde Barcelona (600 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta) fue inmediata. ¿Lo enviamos por transporte animalista? No, vamos nosotros a buscarlo. Inmediato, en serio, salió como un resorte. Lucas no es mercancía, es mi amigo.

La primera imagen que tengo de Lucas es imborrable. Una chorrada de imagen, pero que ha dejado huella en mi cabeza desde aquel día. Simplemente le ví de reojo mientras bajaba de mi coche. Estaba erguido a dos patas mirando por la ventana, curioso, como esperando algo. Su primera reacción fue chuparle la nariz a Alicia como si la conociera de toda la vida. En aquel momento las dudas se disiparon, los miedos quedaron de nuevo bajo llave, difuminados entre sentimientos regalados. Una situación muy molona.

Lucas adoptado en Murcia
Tras pasar el fin de semana en una casa rural de la zona nos chupamos 600 kilómetros de vuelta sin dejar de centrar la atención en nuestro nuevo amigo peludo, y como no, en la reacción que podría tener nuestra perra. De hecho ése era el peor de los miedos (superados el resto) ¿cómo se lo va a tomar? ¿se llevarán bien? una comida de coco de 6 horas y pico. Uf!

Llegados a Barcelona hicimos las presentaciones. En pocos segundos nuestra perra quedó reenganchada a la vida. No se cómo os podría contar esta reacción. Es como si dos años después de la muerte de nuestra Bichu volviera de nuevo a seguir con su vida, un cambio de chip, ... un "hola, ya estoy aquí de nuevo! cómo te fue?" por parte de los dos ... flipante. 

Lucas en el Parque
Y tras poco más de un mes aquí seguimos, dándole una nueva oportunidad a Lucas de ser feliz, y lo es, os lo puedo asegurar. Pero esa felicidad es a tribanda, recíproca, alucinante, como volver a enchufar unas vidas descarriladas, una situación de retorno a la línea ... no se como contaros la experiencia. En cuanto a Lucas es flipante, un perro super bueno, super obediente, un personaje de tomo y lomo, eso sí, cabezón cuando quiere, pero la cosa más simpática del mundo. En cuanto a nuestra perra el cambio ha sido radical. Es una perra muy sumisa que no quiere saber nada de los perros, sólo le gustan las personas, pero con Lucas la relación es especial, que puedan dormir a un palmo uno del otro nos asombra, no lo hacía ni con su compañera de toda la vida. Es como un "te he echado de menos". No se, es una situación indescriptible.

Unha y Lucas
Unha y Lucas durmiendo
Lucas durmiendo a pata suelta
Estas pequeñas cosas son las que hacen emocionante a la vida, que de vez en cuando entre hostión y hostión te regalen un momento así ya merece la pena como experiencia. La vida, unos intentan jodértela mientras otros intentan regalártela. No me siento orgulloso de adoptar ni de no adpotar, como los budistas, me siento orgulloso de haberte podido encontrar. Yo ya se lo que me digo, y el que quiera que lea entre líneas.

miércoles, 2 de enero de 2013

El año empieza mal: Tidus ha muerto

Un año que acaba en 13 no puede presagiar nada bueno, y la verdad es que no podía empezar de peor forma, al menos para los amantes de los animales y sobretodo para aquellos que hicieron lo posible y lo imposible por contrarrestar la peor de todas las caras del ser humano. Tidus, esa inocente criatura a la que unos desalmados intentaron quemar vivo ha muerto. Tidus, esa inocene criatura que ha mostrado lo peor y lo mejor del ser humano ha muerto. 
Y dejad que me emocione al pensar en él.


A lo largo de la historia el ser humano ha hecho méritos suficientes para ser exterminado del planeta que le alberga, cual cáncer sigue consumiendo y debilitando a la madre que le da de comer, alterando los ecosistemas de los cuáles se nutre, ... para qué seguir, todos somos capaces de adivinar por qué el ser humano merece la extinción inmediata. 

Tidus apenas podía moverse, su piel arrugada llena de llagas causaba más dolor entre sus amigos que a él mismo. Me pongo en la piel de su dueña y me acobardo, no sería capaz de soportarlo, y menos de soportar su muerte: dos veces.

Lo imagino: ese precioso pastor belga saliendo de casa con ganas de corretear, de perseguir a una paloma que a tres metros sale volando en dirección al infinito, que se distrae con sus propias ganas de vivir, ... atado a una verja mientras cuatro HDP lo rocían con combustible y le prenden fuego. ¿Qué piensas? ¿Qué piensa él? ¿Por qué? ¿De verdad nos creemos capaces de solucinar los problemas del mundo cuando no somos ni capaces de convivir con el resto de criaturas de este mundo? Pero eso no es lo peor del caso, la noticia no es el maltrato animal, eso no es una novedad (desgraciadamente). Al menos para mí no es esa la noticia, ni siquiera la muerte del pobre Tidus es la noticia. La noticia son los cientos de personas que se volcaron en ayudarle desinteresadamente, desde veterinarios, profesionales de la unidad de quemados de un hospital de Madrid, a particulares y entidades privadas que ofrecieron todo tipo de ayuda, moral y/o económica para el restablecimiento de la vida del animal.



Este tipo de acciones solidarias son las que me llenan de esperanza, quizás el ser humano no esté del todo perdido, ... quiero creer. Pero se que es como una gota de agua en el océano de la desesperación, una estrella moribunda en el espacio, nada y mucho a la vez. Me enorgullezo de pertenecer a esta útil raza de tarados mentales que darían tres veces su vida por su compañero de fatigas. Y que venga quien quiera a decirme lo contrario. Se que él no la daría tres veces sino quince.

Y prefiero ni imaginarme el estallido de sollozos de su dueña junto al equipo de veterinarios que han convivido con él estas agónicas semanas porque si lo hago no termino de escribir estas líneas ... la soledad es lo que nos queda, un espacio muerto en todos los rincones, un nada y un mucho, un recuerdo ... una esperanza... y sobretodo una enseñanza, una lección de humildad que deberíamos ser capaces de saber compartir. No podemos sacar nada más, no debemos envenenarnos la sangre pensando en los desalmados que le hicieron tal salvajada a Tidus, su conciencia (si tienen, que lo dudo, no debería dejarles vivir), el tiempo y la vida nos pone a todos en su lugar. No lo dudéis.

Hoy sólo nos queda pensar en la lección que nos ha dejado un luchador, un alma inocente como tantas y tantas hay en todas las perreras de España y del mundo, tantos y tantos Tidus anónimos que están sufriendo maltrato, vejaciones, asesinato ... (de hecho en todas las plazas de toros del mundo muere un Tidus torturado cada tarde de corrida) ... debemos seguir con nuestra lucha para que cosas como esta no vuelvan a pasar; porque se que ni es el primer Tidus ni, desgraciadamente, será el último, por ello debemos seguir luchando por ellos, no hundirnos y encauzar de una vez este mundo o morir en el intento.

¡Tidus ha muerto, larga vida a todos los Tidus del mundo!

(Fotos cogidas del blog http://blog.myletsadopt.com/)

sábado, 19 de mayo de 2012

Playa para perros La Rubina, en Girona

Ahora que se acerca el buen tiempo, el veranito, con su calorcito y la algarabía veraniega, y para todos aquellos amantes de los animales que tengáis perro y os de rabia no poder ir a la playa con vuestra mascota, os contaré que en Cataluña existe una playa que admite perros, es más, es "exclusiva" para gente que va con perros.

Es triste que en la moderna Barcelona, estandarte patrio del nacionalismo progresista de chaqueta de pana, ciudad innovadora en la creación de estereotipos urbanos que mira más hacia el exterior de nuestras fronteras que a las molestas pelusas de su ombligo, todavía no tengamos una playa donde poder acceder con nuestras mascotas. A veces me parece bien cierto lo que los Europeos dicen de España: que África empieza en los Pirineos. Pues sí, en material animalista creo que junto a Portugal estamos a la cola de nuestros socios europeos. Y junto a esa frontera africana, al norte de Cataluña, en plena Costa Brava es donde existe una extensa playa donde uno puede pasear y bañarse con sus perros. La playa se llama Playa de La Rubina, y está situada en la bella población de Castelló d'Empúries, también conocida como Empúria Brava (en Girona).

Una extensa playa de 1.800 metros que se encuadra al norte de dicho término municipal (entre el estuario de Santa Margarita y la urbanización Empuriabrava) dentro de un Parque Natural (els Aiguamolls de l'Empordà) atípico de arenales, dunas y trasdunas con sistemas lagunares. Como a mí me costó bastante tiempo encontrarla aquí os dejo la situación de la misma en un mapa turístico. Es la última de las playas de La Rubina. El acceso es casi una pista forestal en mal estado, pero se puede acceder despacito sin ningún problema con el coche y aparcar justo delante de la playa (el parking no está vigilado).



Castelló d'Empúries se caracteriza por ser una especie de Venecia a la española, una bella población costera atravesada por decenas de canales, con lo que circular en coche sin saber a dónde se va puede ser a veces un poco desesperante. Así que si tu intención es ir hacia allí imprímete el mapa que acompañamos junto a este artículo para orientarte mínimamente. No obstante preguntando por la playa de La Rubina a los foráneos llegarás enseguida. Una vez allí no dejes el coche en la parte asfaltada, verás que junto al chiringuito de la playa hay un camino, síguelo con el coche. La última de las playas (casi junto al puerto) es la que te interesa. Es curioso que cada una de las playas es temática, una para familias, otra para la práctica del Kite Surf, otra para el windsurf... y la última para perros.

Desde Barcelona son unas cuantas horitas de viaje (autopista AP-7, ni se te ocurra ir por la N-II o te tirarás todo el día para llegar), salida de la autopista nº 4, entonces sí se coge la N-II en dirección a Francia  hasta encontrar la salida de Figueres-Roses, desde donde cogerás la C-260 en dirección a Roses. Una vez allí recuerda que debes pasar por todo el centro de la población por alguna de las carreteras principales y una vez la hayas pasado empezar a buscar la playa en dirección al mar (claro, que estupidez, si lo buscas en dirección a montaña puedes aterrizar en los Pirineos...).



En general la playa está limpia, los esforzados dueños no solemos ser unos cerdos como le hacen creer al resto de los mortales (teniendo en cuenta que a los niños sus papás les hacen mear frente a una roca y nadie dice nada...); sin embargo la recogida de basuras sí brillaba por su ausencia y se amontonaban bolsas y papeles en plan montaña de excrementos... por lo demás, el agua cristalina y los perros pasándolo bien. Los que estaban acostumbrados, claro, los míos son más bien de montaña y no entendían demasiado bien el concepto de remojarse en el mar y mucho menos nadar. La verdad es que acabaron un pelín agobiados de tanto sol y tanto mar (llevaos una sombrilla y agua en abundancia para vuestros amigos peludos). 



La experiencia fue divertida pese al porrón de horas que le echamos para llegar a esta playa. Que ya es triste que en toda Cataluña sólo exista una y tenga que ser pegada ya a Francia. Que tomen nota el resto de HAY-Untamientos porque en este país, que se hace llamar europeo cuando le interesa, todavía le falta mucho para llegar a niveles como el Alemán, el Francés o el Belga. Quizás por cosas como estas el resto de europeos nos tengan más por africanos tercermundistas que por socios europeos de pleno derecho. Además es una manera de atraer turismo local en esta época de crisis!!! ¿no lo véis patanes políticos apoltronados?



Para ir una vez está bien, por la experiencia de bañarte con tu perro en el mar y pasear con él por la arena, pero para echarse tantos kilómetros como nos hicimos nosotros (ir a pasar todo el día con bocatas y todo) ... ufff. me lo volvería a pensar. Casi mejor paso un fin de semana en una casa rural en la Vall de Ribes y nos remojamos en el río, que también está muy bien!

Pero si os pica la curiosidad hacedlo, fijo que lo váis a pasar bien con vuestras mascotas y su primera reacción al ver el mar. La mía no entendía por qué el mar se llevaba su pelota (como véis en las fotos) y me ladraba como diciendo: tío! haz algo! que se lleva la pelota!

Si tenéis alguna duda al respecto ponedme un comentario y os aclaro un poco el tema ¿vale? pues eso, pasadlo bien en La Rubina!!

sábado, 21 de abril de 2012

En homenaje a mi perro


Cuando la alegría, el alborozo, la algarabía de un lenguaje ininteligible para el ser humano se torna tristeza, rabia y desesperación... Cuando queda el alma rota por una ausencia que siempre ha llenado un espacio vacio, un rincón incomprensiblemente grande, repleto de algo que no puede expresarse, ególatramente indefinido... cuando el silencio queda roto por un ladrido en el aire, por un ¿cómo te ha ido? Inexpresivo a ojos de los que no comprenden las miradas, de los que no entienden de sentimientos ajenos, de los que están muertos por dentro y pululan por esta vida sin sentido... cuando el que enfrenta cae abatido ante la blasfemia del vivir, del que nació para estar allí, sentado, paciente, dispuesto a morir por una caricia, por un beso, por un gesto compasivo... cuando me doy cuenta de que no estás quedo a merced del insulto, del ultraje a Dios, del que se llevó la más cándida de las miradas, de la bondad, del afecto, del que lame al rencoroso con saña, y perdona nuestros pecados más sombríos sólo con su compañía.

Ocho años que convierten diez hoy en profunda pena, en obstáculo insuperable que apenas vislumbra una salida al final del corredor de la muerte, al final de un túnel que no termina jamás, que ni se a donde va ni me importa demasiado. A merced de una corriente que me lleva, que me arrastra, que a veces me acompaña y a veces me empuja escupiéndome en la cara a modo de lágrimas ensangrentadas. Diez años que fueron arrebatados sin sentido, de forma egoísta por quien decide el mañana, dejándolos en ocho de finita felicidad. Deja que obserbe la delicada línea de la vida por la cual caminamos, deja que mire hacia adelante, también hacia atrás y vea las indefinidas curvas que dimos en nuestro camino hasta que se truncaron por sobresalto.

Dicen que el tiempo deja selectiva la memoria, que todo lo torna amable y confuso, las penas las mece en una cuna de rosas y te hacen esbozar una sonrisa, pero no es cierto, cada una de las espinas de la flor quedan clavadas en lo más hondo, quizás al descomponerse formen parte ya de uno mismo, agravando situaciones y discusiones de reclusión interna. Pregunta tú mismo, visita el pasado en cada fotografía, ahonda en los recuerdos y sacas tus propias conclusiones. Es doloroso saber que la caducidad indefinida puede afectar de golpe a tantas vidas, que no sirve de nada la interpelación arrogante a los ángeles que nos rodean. Es decisión de la vida. Y nos mostramos inconformes, pero no hay nada más que dar las gracias al que se va por las lecciones aprendidas, no hay nada más que el vacío, el silencio roto por un llanto que no comprende la injusta decisión mientras los ojos de tu amigo se funden al negro. Una mirada que dice Adiós, hasta luego, gracias por estar aquí.

(Te echamos de menos)

domingo, 26 de febrero de 2012

La adopción de animales versus la castración obligada

Como amante de los animales y propietario de varias mascotas convencionales y exóticas que merecen además de todo mi respeto los mejores cuidados que puedo ofrecerles, me veo a veces contrapuesto a las ideas y opiniones de aquellos que dicen ser veganos pro-mundo animal amantes de todas las razas de la tierra que bla bla bla (rollos jipilongos de estos, ya me entendéis).

Adopción de perros

Decía que, como propietario de mascotas y gran aficionado al mundo canino (consumidor de productos no testados en animales) siempre me he visto tentado a adoptar a otro compañero/a de fatigas con el que compartir su/mi vida. 
Entiendo que en la perrera hay cientos de perros pasándolo fatal; de hecho sólo hace falta pasearse un día por entre esas jaulas de bondadosas almas amontonadas dispuestas a darlo todo por una vida digna, mirar a los ojos de uno de esos animales andrajosos que alguna vez pertenecieron a alguien que les falló y darte cuenta de que te los llevarías a todos. 


 Esos ojos tristes que todavía no han aprendido a llorar pese a todos los fallos que el ser humano ha cometido contra ellos, esos ojos cándidos decía, expresan 100 veces más sentimientos que lo que nosotros llamamos o entendemos como amor. De hecho yo estoy convencido de que mis perros nos han querido (y nos quieren) el doble de lo que yo las he querido jamás. (Se perfectamente que si el que está leyendo estas lines no ha tenido perro quizás no logre entenderlo nunca y estará flipando un rato.)

El hecho de adoptar, además de convertirse en una necesidad, es una obligación por nuestra parte, ya sea por descongestionar las perreras como por ofrecer una segunda, tercera o en ocasiones una quinta oportunidad a un animal al que los seres humanos le hemos fallado. Piénsalo, un perro que de la noche a la mañana pasa de un sofá, o de un patio donde jugaba con su pelota y su dueño, a un recinto cerrado con olor a excrementos y con cientos de perros ladrando y aullando. Chocante. ¿Cómo te sentirías tu?

Siempre me he negado a comprar un perro, no veo bien el negocio que las casas de animales hacen de ello y la manera cómo se gestiona (falseando documentaciones para que desde las granjas de perros del este de Europa viajen millares de cachorros de dos meses a una vitrina de exposición). La lástima, la compasión por estos perrillos que cuando son demasiado mayores para ser vendidos son sacrificados o entregados a perreras me hacen sentir odio hacia los "señores" comerciantes de vidas. Pero una vez superado este rencor y consecuente con mis ideas uno se acerca a la perrera con el ánimo encendido por las brasas de la alegre convicción de que hace lo correcto ... pero se encuentra con algo con lo que no contaba: la castración.

Sí, los perros los entregan castrados y/o con una carta de compromiso de castración por parte del adquiriente si se trata de un cachorro. Ah! y tras el pago de cierta cantidad de dinero que va entre los 100 y los 200 euros. Entiendo o puedo entender los motivos por los cuales se entrega un animal joven castrado pero no los comparto. Es cierto que hay o habrá gente más o menos responsable a la hora de adquirir un perro y darle una calidad de vida decente. Pero ¿quiénes somos nosotros para decidir que él no pueda (en el caso de una perra) formar parte del proceso de la maternidad y posterior cría de unos cachorros? ¿y quiénes son los responsables de la perrera para decidir que yo tampoco podré formar parte jamás de algo tan bonito como el parto de una camada de perritos de mi perra? sí, si, de mi/tu perra, del animal que quieres como a un hijo (yo creo que más, como mínimo sabes que el animal jamás te fallará). 

Llámale egoísmo si quieres; yo creo que deberíamos compararlo al cánon digital, estamos presuponiendo que mi perro parirá sin control, que endosaré perros a todo Dios, a diestro y siniestro o que los abandonaré... y ¿dónde quedaría mi dignidad? A ver, amigos, partimos de la base de que soy consciente del problema, que he adoptado a un perro de la PERRERA, que REPITO: soy consciente del problema y no quiero formar parte de él. Dejad de presuponer y de pensar por el resto de los mortales, por favor.

Nunca me ha gustado que los demás me organicen la vida, y mucho menos que me organicen cómo vivirla junto a aquellos seres a los que quiero. Entiendo que la decisión de castrar a un animal tiene que venir de la convicción de su dueño (mis perros están y han sido castrados) y no impuesta por las instituciones. Con el paso del tiempo y ahora que una de mis perras nos abandonó hace un año y la otra está empezando a envejecer me doy cuenta del mayor error que he cometido en mi vida: no haber tenido descendencia de ninguna de las dos. Con lo cual entiendo que no volveré ni tengo intención de volver a cometer dicho error.

Y ahí es cuando choca el tema de la adopción (y la castración) con la convicción de que sí debería hacerlo, pero no por imposición, jamás. La libertad de elección y el libre albedrío no puede ser roto por la voluntad de una institución. Y os juro que adoptaría a cualquier perro ahora mismo, pero el precio que pagaremos ambos en un futuro será demasiado alto como para si quiera planteármelo.