viernes, 14 de diciembre de 2012

Alunizaje en Zona Comanche de Barcelona

A estas alturas del blog qué os voy a contar ya del barrio de Zona Comanche que no sepáis ... hemos visto ya de todo aquí y tal como ha sido os lo he mostrado, (si queréis hacer un revival podéis verlo aquí, en la entrada "Lo paso teta en mi barrio"). Bueno, que ya sabéis de qué va el tema, Barcelona bla bla, qué bonita Barcelona, que cool, qué ciudad tan maravillosa y cosmopolita ... bla bla bla, puro marketing (como en todas las ciudades, claro, ¿qué te van a vender?). Y de entre todos los barrios cosmopolitas de la ciudad condal yo he tenido que ir a meterme al más underground de todos, nen.

Si es que estar metido en Zona Comanche es como vivir en una película de Starsky y Hutch (los de mi generación ya sabéis de qué hablo, los de la actual, pues bueno, algo así como la serie aquella de "policías" que daban en TeLaHinco hace unos años) ... lo dicho, si es que es salir a la calle y encontrarse con alguna movida.

Y esta movida es gorda, porque ocurrió a 100 metros de mi keli la pasada noche y no me enteré de nada, ni yo ni nadie, vamos. Porque el perro al mínimo ruido se pone a ladrar. Algo que no entiendo, porque como veréis en las fotos estampar un coche con el método del alunizaje como estamparon contra la puerta de entrada del kiosko del barrio tiene que hacer un poquito de ruido, vamos. Los vecinos de arriba del kiosko tuvieron que flipar con el estruendo.

Intento alunizaje en Barcelona

Pero la verdad es que yo no me enteré del tema hasta las dos de la tarde que fue cuando saqué al perro a pasear, y flipé en colores, no tanto por el hecho de intento de alunizaje sino por lo que os decía antes: no me enteré de nada, vaya sueño profundo ... si es que voy muy cansao ... 

No creo que los manguis consiguieran su objetivo de vaciar de tabaco el kiosko ya que por lo que se puede apreciar no creo que nadie pudiera pasar por el mínimo hueco que queda a la izquierda. Pero quien sabe, si para robar papel o ropa de los contenedores utilizan a niños (de esto un día os tengo que poner fotos) pues imagino que en este tipo de casos también es probable que lo hagan ... yo que se.

Intento de alunizaje en Zona Franca

Pues sí amigos, bienvenidos a Zona Comanche, un parque temático de la delincuencia que campa a sus anchas, la ciudad sin ley donde el sheriff vive con Bob Esponja, debajo del mar. Un culebrón de barrio ... ¿qué veremos en el próximo episodio de Zona Comanche? No lo se, pero allí estaremos para contaros el final. Sed buenos.

viernes, 30 de noviembre de 2012

Y tras las elecciones, ¿quién limpia toda esta m...?

Tras la tormenta electoral catalana parece que todo vuelve a su cauce, con ganadores (los más) y con claros perdedores (los menos), la independencia ha quedado aparcada, ya no es un tema recurrente en Cataluña ni en los telediarios del resto de España, ya no es noticia, ya no interesa a nadie. El órdago independentista que lanzó Artur Mas ha sido como pegarse un tiro en un pie y parece que ha salido escaldado de la experiencia. Y es que para ir de farol primero hay que saber barajar las cartas....

Decía que la tormenta ha arreciado y todo vuelve a la normalidad, ya sabéis, recortes, crisis, prima de riesgo, privatizaciones, etc. La vida vuelve a girar entorno a la maldita crisis y a los deleznables e incapacitados gestores de la misma. Misma película, mismos actores y mismos sufridores del 1, 2, 3 ... los ciudadanos. Y tras la vorágine electoral que todo lo engulle, el panorama en mi barrio (y supongo que en todos los barrios de todas las poblaciones catalanas) es desolador. Y no lo digo por la falta de limpieza, la delincuencia o los recortes sanitarios, no, lo digo por la cantidad de mierda que ha dejado tras de sí dicha campaña electoral.

A lo mejor no os habéis dado cuenta (que lo dudo), pero dando una vuelta por mi barrio de Zona Comanche de Barcelona he sido capaz (yo solito) de recitar en voz alta aquello de "la justicia NO es igual para todos" (parafraseando irónicamente a cierto individuo con corona de hojalata), o como minimo las leyes, y que mientras unos pasamos por el aro el resto de casta (la política) hace lo que les sale del nabo. Y en cosas tan absurdas como la que vengo a relataros se nota, que sí, que a lo mejor os parece una gilipollez, pero a mí como ciudadano de a pie me indigna: la publicidad electoral. (Nota mental: Imaginaos que se os ocurre pegar un cartel de vuestro negocio en alguna pared, ¿qué pasaría?)

Os comentaba que mi barrio, como todos cuando hay elecciones, se convierte en escaparate electoral. ¿Escaparate electoral? sí, hombre, me refiero a los muros del barrio, sean vallas de obra, postes de la luz, paredes de edificios ... todo aquello que pueda sujetar un cartel con la fotografía de un político se utiliza como base para meternos publicidad de un partido. ZAS! estamos acostumbrados a ver caras de neandertales intentando sonreir para conseguir un voto (¿os acordáis del capítulo de los Simpson en que el sr. Burns quiere hacer carrera política?). 

Bueno, tras las elecciones el panorama de las paredes del barrio es desolador:

elecciones catalanas 2012

elecciones catalunya 2012

elecciones catalunya 2012

Aquí he puesto cuatro fotos porque tampoco es plan de recorrerme todo el barrio y la periferia haciendo fotos con el móvil mientras arrastro al perro por mi particular vía crucis; pero estoy seguro que os podéis hacer una idea de lo que hablo. Cientos, si no miles, de carteles pegados en cualquier parte, de cualquier manera quedarán hasta que se pudran en todo tipo de soportes. Aquellos que los servicios municipales (pagados por nosotros) puedan quitar pues eso que perdemos en esfuerzo y dinero que podría dedicarse a otros menesters. Y aquellos que han sido pegados sobre paredes de propiedades privadas pues nada, la comunidad de vecinos estará muy agradecida de invertir unos pocos euros en su retirada, sobretodo de aquellos que han sido pegados con cola para papel (como vemos en la foto de aquí abajo):

cartel elecciones 2012

Si esto de las elecciones anticipadas por capricho de Artur Mas ya fue un engaño soberanista que sólo buscaba una mayoría absoluta para efectuar más recortes sin pedir explicaciones a nadie y en el que cayeron de cuatro patas la mayoría de individuos ... hay que sumarle el coste. Claro, ¿qué os pensáis que las elecciones son gratis? ¿que se las sacan de la manga y voilá? No, tiene un coste en millones de euros (desconozco el dato y paso de buscarlo para no ponerme más de mala leche). Y ya no sólo en cuestión de organización, si no en cuanto a coste en propaganda. 

Pero una vez han pasado las elecciones, unos se felicitan a otros, la prensa le lame el culo al ganador y los perdedores se felicitan porque podía haber sido peor, ... pero ¿quien se acuerda de toda la mierda que han pegado en las paredes? ¿quién coño limpia toda esta mierda que adornará nuestras vidas durante varios meses? A quien le importa ¿verdad? 4 meses después veremos en esos carteles la cara de algún político hipócrita con una sonrisa de oreja a oreja mientras se aprueba una nueva subida del IVA o un recorte más en Sanidad. Pues "oygan" yo creo que deberían responsabilizarse por llenar de mierda mi barrio, porque ahora tendré que oir cada mes cosas como que hay que reciclar, que las basuras hay que separarlas, que somos unos guarros o como ya expliqué en este artículo sobre las basuras en Barcelona nos dicen que "cada barcelonés/a genera 1,4 kgs de residuos al día. Reducirlos está en tus manos", amos no me jodas.

Lo dicho, que esto no es democracia, ni dictadura ni nada, es simplemente una tomadura de pelo monumental donde unos hacen lo que les sale del nabo mientras los otros bajamos la cabeza y arreamos pa'lante por miedo a la colleja. Que no señores, que esto no es normal. Si nuestros abuelos se levantaran de la tumba cogían los fusiles y se pasaban a toda esta casta de buitres por la piedra, ¿o no?.

lunes, 26 de noviembre de 2012

El cumpleaños del Señor Jesucristo

Haciendo honor al título de mi blog, por lo de cabrón digo, no he podido reprimir hacerle una foto a este cartel que apareció ayer por la noche pegado en una farola junto a la parada del autobús número 9. Fue salir de casa por la noche para pasear al perro como hago siempre y no poder evitar una carcajada al verlo. Así que pensé, si por la mañana todavía está pegado le echo una foto para que la pedazo de audiencia de este blog flipe lo mismo que he flipado yo.

Todos sabéis que mi barrio, Zona Comanche, es como Sevilla, tiene un color especial; bueno, un color y mucho más, yo creo que a los tontos nos echaron de todos lados y nos juntamos todos aquí. Si no no lo entiendo, vamos. Bueno el caso es que me hizo gracia el tema y dije: toma, para mi sección de fotos cotidianas ... y ZASCA! aquí ha quedado ya inmortalizada para la posteridad (o hasta que Google y Blogspot quieran, claro).

La verdad es que aunque estudié en un colegio de curas (de los famosos hermanos de La Salle, cole privado, si...) siempre he sentido bastante askiki por estos temas; ya sabes, de un cole de curas sales creyente o punk. Como podéis ver yo he salido punk, si, aunque muchos otros salieron más degenerados todavía y se acercaron al averno del heavy metal, jajaja ... En este caso, como os decía, la animadversión que siento hacia los autoritarios señores vestidos de negro creo que es enfermiza, no porque me hicieran soplar ninguna flauta (como la de Bartolo) sino porque al evolucionar como persona me dí cuenta de la sarta de tonterías y mentiras que nos contaban cuando éramos pequeños, los capones y la férrea dictadura argumental sobre temas en los cuales su autoridad era discutida. Así que cuando veo gente que basa sus argumentos en La Biblia siempre reprimo mis instintos  de réplica basándome en las sagradas escrituras del Libro Gordo de Petete ... amén.

Bueno, nada, que la imagen no tiene más gracia que la que es, que sí, que el 25 de Diciembre (fum fum fum) es el cumpleaños del Señor Jesucristo y que bueno, que lo celebraremos por todo lo alto, inmersos en un frenesí consumista que agotará nuestro intelecto atiborrándolo de pavo, canelones y cocido. Que amén, feliz Navidad y Feliz Año Nuevo. Ah! y eso, Feliz Cumpleaños Señor Jesucristo!!! y que cumpla usted muchos más.

PD: Y para que sirva a modo de homenaje al gran Miliki que recientemente nos ha dejado (DEP amigo mío, tú que formaste parte de mi tierna infancia) al señor Jesucristo le dedicamos hoy esta canción:

sábado, 24 de noviembre de 2012

Tomando conciencia del barrio: Zona Comanche

Creo que son muchas las entradas de este blog que se refieren al barrio de Zona Franca de Barcelona (al que yo llamo "cariñosamente" Zona Comanche); en ellas os he relatado de todo: robo de vehículos y posterior quema, accidentes de coche, cuchilladas, detenciones, rotura de cristales de vehículos y hasta tiroteos entre traficantes de droga. Evidentemente no váis a leer nada de esto en ningún periódico ni en ningún medio oficial. De cara a la galería Barcelona es una ciudad ejemplar donde, como en todas las ciudades, habrá algún carterista y tal y tal, pequeños hurtos y bla bla, mucho bla bla bla. Pero la verdad es que todos los que vivimos en esta alcantarilla de ciudad sabemos que no es así.

Mi barrio es uno de esos barrios donde los currantes de toda la vida, aquellos que antaño trabajaban en las antiguas factorías de la Seat de Zona Franca se fueron jubilando y creando familias cerca de su viejo puesto de trabajo. Un barrio formado actualmente por gente mayor y de origen humilde que han dado paso a oleadas de inmigración; ya sea gracias al abaratamiento de los pisos (la gente está mayor, la vida en Barcelona es muy cara y se van al pueblo como consecuencia de la crisis) como por la proliferación de viviendas de protección oficial destinada a la integración de minorías. 

Si hace diez años los yonkis que venían directamente de Can Tunis eran el principal azote del barrio junto con los clanes que les suministraban las drogas, hoy en día todo esto ha sufrido un cambio, se ha modernizado. La inmigración ha hecho mella en la actitud del barrio y lo ha vuelto incontrolable. Si a todo esto le sumamos la desesperada situación por la que están pasando muchos actualmente y le multiplicamos las oportunidades de delinquir elevadas al cuadrado de una In-Justicia totalmente inoperante podemos hacernos una ligera idea de lo que se cuece en Zona Comanche, el barrio sin Ley.

Los delincuentes campan a sus anchas conocedores de que no sólo la Ley no les persigue, sino que les ampara; personas con antecedentes, con más de 80 delitos a sus espaldas se ríen ya no sólo de los ciudadanos honrados sino también de la policía que atónita asiste a un festival de la delincuencia donde los imputados entran y salen de los Juzgados entre pitillo y pitillo.

Y puede que muchos de vosotros estéis pensando: - exagerao el menda este... hombre, pues sí, mi madre dice lo mismo, que no es para tanto (claro, ella vive en otro barrio mejor, donde casualmente ya la han atracado varias veces...). Pero bueno, creo que el cartel que la noche pasada fotografié mientras paseaba al perro habla por sí solo:


Lo dicho, que no son imaginaciones mías, que el barrio es todo un referente en cuanto a delincuencia, y por lo visto el dueño de la furgoneta lo sabe bien. - Oiga que no es por que no me roben, que vale, que lo entiendo, pero es que luego me da mucho palo ir al taller, compréndalo, hombre...

Siempre me he preguntado si este tipo de carteles son eficaces frente al robo, en mi barrio hay varios, desde el que hay en la puerta de la churrería que dice "No hay nada de valor dentro" hasta el arquetípico "Soy del barrio". ¿Serán este tipo de avisos más funcionales y eficientes que una alarma? Hombre, estos mensajes no lo se, pero hay uno en mi barrio, en pleno corazón de Zona Comanche, en territorio Apache que sí intimida a cualquier caco de medio pelo: "Propiedad de un Gitano". Este os digo yo que sí que funciona. XD

sábado, 20 de octubre de 2012

El viejo telecabina abandonado de Engolasters: Andorra

Una de mis mayores aficiones es sin duda la de visitar lugares abandonados, lugares que una vez albergaron vida, conocimientos olvidados, alegrías, llantos, emociones que quedaron grabadas para siempre en el recuerdo de alguna persona ... no se, este tipo de sitios me parecen fascinantes. Mi novia y algunos de mis amigos ya conocen esta extraña faceta mía y me dejan por inútil apestado, pero sucumbiendo siempre a mis deseos por explorar y sentir como propios aquellos sentimientos que una vez dejaron personas en su perezoso caminar por la vida. Como lo haremos tú, yo y el de más allá. Pasamos por los sitios como fugaces estrellas, como una luminiscencia que jamás será recordada ni evocada por nadie. Y aquí es donde entra la gente que, como yo, nos gusta recrearnos con el olvido de las cosas, imaginar el bullicio de la gente paseando por este tipo de sitios, viviendo. Imaginando los llantos y risas de los niños, los gritos de las mamás, ... 

Así que me he dispuesto a compartir con vosotros este tipo de experiencias, las del abandono, la vejez, la bella suciedad que envuelve al silencio. Como en este caso pasó y pasará con muchas otras cosas que hoy nos son afines: el telecabina abandonado de Engolasters, en el país vecino de Andorra.

Cerrad los ojos y situaros en el año 1962 (abrid los ojos tíos, era un decir, que si no cómo váis a seguir leyendo?..), inauguración del único telecabina de todo el país que recorría la parroquia de Encamp para, tras 20 minutos (con un desnivel de 300 metros), llegar al lago de Engolasters, un lugar enclavado en la alta montaña andorrana coronado con un lago de ensueño. Dos personas frente a frente en un telecabina hecho con fibra de vidrio colgando a 300 metros del suelo ...

Abrid los ojos. Año 2012. El júbilo, la algarabía que inundaba de emociones aquel lugar mágico, punto de encuentro de familias que pasaban el día en el lago, niños que gritaban de emoción, abrigados con bufandas de lana ... desaparecieron hace ya más de 30 años, sucumbieron a la modernidad. Abrid bien los ojos, esto es lo que veréis.

telecabina abandona andorra
Telecabina engolasters
cabinas abandonadas

La vegetación que crece incontrolada nos hace sentir que no somos más que el cáncer que inunda el planeta, si la raza humana desapareciera el mundo volvería a ser reconquistado por el resto de naturaleza que lucha hoy por sobrevivir. El lugar permanece en un estado ruinoso total, el hielo es el causante de que todo el revestimiento de piedra haya cedido (me imagino el estruendo en una gélida noche de invierno sin más testigo que los animales del bosque), en el techo un ecosistema entero se esfuerza por hundirlo irremediablemente. Entre tanto, en las entrañas del edificio la actividad permanece muda, tal y como sentenciaron en su momento los dueños del negocio. Evidentemente las inclemencias del tiempo y el paso de los años han hecho mella en el estado del edificio y también de los telecabinas (hay unos más enteros que otros), pero todos ellos conservan los vivos colores de la bandera andorrana, orgullosos de haber nacido, pero no desaparecido.

Es peligroso andar por la mayoría de ruinas, y más cuando (como en este caso) las vigas son de madera, pero en mi caso la osadía del que se queda maravillado ante este tipo de cosas puede más que cualquier cosa. Bajo los pies todo cruje, el corazón se acelera. Los recuerdos de terceros fluyen. ¿Quien se sentaría en ese telecabina que yace inerte en el suelo? ¿seguirá viva? ¿qué recuerdos guardará de su experiencia?

Engolasters Andorra
telecabina abandonado Engolasters
telecabina encamp engolasters
El edificio cuenta con una parte superior donde parte del suelo está hundido y donde quedan almacenadas todas las telecabinas. A algunas les faltan las puertas, a otras no, todas tiene los cristales rotos. Acerco mi mano a uno de esos objetos mágicos y veo que son de fibra de vidrio, ahora entiendo que no estén en proceso de oxidación. La madera cruje a cada paso bajo mis piés, podrida, avisándome como me han avisado muchas veces otros muchos edificios viejos. En la parte de abajo el caos reina en la más absoluta de las oscuridades (hasta que tus ojos se habitúan), alguien estuvo viviendo aquí una vez abandonado todo el recinto. Latas, botellas, improvisadas barbacoas, colchones viejos con sus somieres podridos y roídos por el óxido, etc... hasta un pequeño establo donde quizás antes hubiera las taquillas de los trabajadores.

edificio engolasters
 interior telecabina engolasters
 telecabina abandonado engolasters

Los recuerdos que no son propios siempre ceden a la improvisación, uno queda absorto en las maravillas de lo que pudo acontecer y obvia la realidad, profundizas en experiencias que no son tuyas, retrocedes en el tiempo e imaginas cada una de las cosas, analizas el porqué de todo y te dejas llevar por el ángel de la imaginación. Me encantan estos sitios. Son mágicos. Algo tan artificial, tan banal; realizado por personas que a lomos de mulos cargaban las vigas que soportarían la estructura del telecabina que ahora yace abandonado. El esfuerzo de cientos de hombres y mujeres que llevaron sus esfuerzos al límite para crear algo que hoy yace inerte en mitad del bosque mágico de Engolasters (joder, parezco Iker Jimenez...).

Y para que el recuerdo os embargue también a vosotros os invito a la nave del mister... oh wait! que me voy de tema... decía que para que os embargue un poco la nostalgia del pasado, del que disfrutaron nuestros abuelos os dejo esta imagen de cuando el telecabina de Engolasters empujaba con fuerza desde lo alto de uno de los paisajes más bellos de toda Andorra.

Telecabina Engolasters año 1962

Y ahora, evocando todo lo que habéis leído, imaginad lo que pensaría esa persona que va en el telecabina número 3 del abandono de este lugar. El día que el techo de este edificio ceda a las inclemencias metereológicas, el recuerdo de toda una generación andorrana quedará como una mera anécdota más. Yo estuve en Engolasters con mis padres cuando tenía 10 años .... ahora ya no existe.

EDITO (a 06/12/2012)

En Illa Carlemany, centro comercial de Andorra La Vella, han querido rendir un sentido homenaje a este viejo Telecabina, exponiendo hasta final de temporada seis de las cestas que transportaron turistas desde 1963 hasta finales de los años 80 gracias a la buena disposición de los propietarios del telecabina, la familia Puigsubirà, que han cedido gratuitamente las cestas a dicho centro comercial.

Cestas del telecabina en Andorra actualmente


Una genial iniciativa para recordar a la gente del país y turistas un poquito de su historia más reciente. Podéis ver muchas más fotos en este enlace de Facebook de dicho Centro Comercial andorrano, ¡os soprenderá!: Cistelles de l'antic telecabina d'Engolasters

domingo, 30 de septiembre de 2012

El vergajo andorrano

Estoy seguro que muchos de vosotros al leer la palabra vergajo ya sabréis de qué va el tema, pero para un tróspido personaje como yo dicha palabra en cualquier contexto se merece una típica expresión de cateto estilo "¿eeeeh?". Y precisamente fue lo que me ocurrió este verano en Andorra, visitando a mis primos (el tema de la crisis aprieta y las vacaciones este año han sido del palo... hola? podemos acoplarnos?).

En una de las múltiples conversaciones en las que sale a relucir siempre el pasado (será por la edad), al estilo de "aquellos maravillosos años" pero sin voz en off, el primo Manel nos recordó sus raíces andaluzas con cientos de anécdotas entre las que sacó el tema vergajo así como de refilón ... "... pues me acuerdo cuando los gatos se portaban mal que mi madre cogía el vergajo y salían los gatos zumbando del sofá ..." Vergajo. Vergajo, pensé yo. ¿Qué cojones es el vergajo? A media anécdota desperté del coma y pregunté precisamente eso ¿qué cojones es el vergajo? 

Manel sonrió, "qué poco mundo chaval".- debió pensar. Vergajo. Ya, ya se, que todos aquí sois muy listos pero yo era la primera vez que oía ese término. Hizo una pausa en su relato y sonriente me dijo: "es un látigo hecho con el rabo del toro". 

Vergajo de toro


No veas, del toro también lo aprovechan todo, igual que del cerdo.-pensé yo. Pero como todos sabéis, la palabra "rabo" puede tener varias connotaciones, al igual que otras palabras del estilo que sirven para definir una parte muy concreta de la anatomía de los animales de sexo masculino (entre los cuales incluyo a los de la raza humana); ya sabéis: nabo, pepino, ciruelo, flauta, cebolleta, etc etc ... si a estas alturas del cuento todavía no lo habéis pillado entonces ya va siendo hora de revisar vuestro diccionario mental amiguetes. Sí, claro. Ahora lo entiendo, el vergajo tiene que ver con el "rabo" del toro. De ahí el término Verga, y el sufijo "jo" tiene que ser algo relacionado con (despectivamente) "pellejo".

Y así es, ".. allí en el pueblo cogían el rabo del toro y lo dejaban secar en el desván ... con el cartílago mi padre hacía la empuñadura y cuando quedaba seco aquello se endurecía de una manera que no puedes imaginarte". Se utilizaba para la gente que montaba a caballo, por ejemplo, o los pastores para guiar a las vacas, etc. Y, bueno, la anécdota quedó allí. (Nunca te acostarás sin aprender una cosa más ...)

Empuñadura del vergajo


El vergajo tíos, impresionante. Mutilan al toro una vez muerto, claro, le cortan el pene y se hacen un látigo. Acojonante ¿sí o no? Ahora imaginaos un desván con 10 rabos de toro colgando, tíooooo .... qué imagen más dantesca. A lo bruto: de la polla del toro me saco un látigo. ¿Quién sería el primer lumbreras al que se le ocurrió probarlo? porque, claro, siempre hay una primera vez para todo claro.

En fin, como os decía, la anécdota quedó allí. Nos fuímos a dormir y al día siguiente sobre la mesa del comedor el primo Manel había dejado su vergajo. Bueno, el suyo en propiedad no, uno que se había traído del pueblo, no jodamos. Un auténtico vergajo de "rabo" de toro. Tíos, qué flipe (parezco un urbanita que no haya visto nunca un pollo ¿verdad?), no me estaba vacilando, jajajaja

Bueno, impresionante. Elástico y rígido a la vez, manejable, ... vamos, que te dan con el vergajo y lo flipas un buen rato, al estilo antidisturbios (ahora me los imagino a todos con un vergajo, una boina y gritando "carguen" y en el suelo gente gritando "que soy compañero, coño!") ...

En fin, que a lo mejor muchos de vosotros ya sabíais lo que era el vergajo, pero yo no, así que sabiendo que paletos como yo hay muchos por el mundo aquí os dejo este articulillo chorra para que nos ilustremos sobre el arte de hacer látigos con los penes del toro, algo muy cultural y esas cosas que nos caracteriza a los españoles alrededor del mundo.

PD (dirigida al primo Manel): Tío, no dejas nunca de sorprenderme!!! XD

martes, 14 de agosto de 2012

Vuelta a la rutina en Zona Comanche

Tras una semanita de vacaciones en el bello país de Andorra, respirando junto a mis primos el fantástico aire puro de la montaña, sin apenas ruido y pasando fresquito (teniendo en cuenta los 35 grados en Barcelona sumado a la incipiente humedad relativa que te pega el sudor a la ropa), toca despertar y volver a la rutina del barrio. Se que los incondicionales fans de este blog y del barrio de Zona Comanche de Barcelona estáis ávidos de acontecimientos que se enmarca fuera de la normalidad de vuestras vidas, así que (como decía), tras una semanita de descanso me toca volver a la realidad que me rodea. Y es que los autónomos tenemos eso, que la realidad siempre supera a la ficción que se montan en su cabeza los que nos llaman "emprendedores" mientras disfrutan de sus vacaciones en la playa.

A lo que íbamos. El barrio de Zona Comanche... 

No es nada difícil captar la esencia del barrio. Aunque lleves días sin interactuar con los elementos que Dios dispone para tu disfrute siempre acabas encontrando algo que te sorprende más y más cada día. No tienes ni que activar tus sentidos arácnidos (como decía Spiderman) para encontrarte de frente con cualquier cosa que desbarata tu estrategia por autoconvencerte de que "el barrio no está tan mal; en el fondo...". 

Y esta vez la cuestión ha superado mis expectativas, no por el hecho en sí (que es fácil verlo en cualquier rincón del barrio) sino porque no he tenido que caminar ni 20 metros para encontrarme con lo que veis en las fotos. Normalmente este tipo de incendios de vehículos robados (ignoro si este lo ha sido) se encuentran en el interior de Zona Comanche, en el distrito Apache, allá donde la policía sólo entra con los antidisturbios 20 minutos después de que los malos se hayan ido.

No se lo que sucedió ni tampoco cuándo, pero la espectacularidad del resultado de las llamas mola. Y me imagino el día en que este camión de mudanzas (sin carga) ardió, porque básicamente lo hubiese visto en directo desde la ventana de mi casa (imaginaos si queda cerca). Y el miedo de los vecinos decentes (si es que queda alguno en el barrio; a mí no me miréis) a que las llamas hicieran explotar el depósito de combustible o se propagara a los coches de alrededor.





Zona Comanche amigos, sin duda un lugar entretenido donde vivir y educar a tus hijos... en el arte de la delincuencia. 
No se pierdan próximas aventuras, que seguro que las habrá. Habló Awebo, el reportero más dicharachero de Zona Comanche. Barcelona. Devolvemos la conexión.