sábado, 9 de junio de 2012

Concierto destroyer en la Barceloneta, año 1991

En la Barcelona preolímpica de los 90, justo cuando el punk agonizaba con los últimos temas de Cicatriz, Eskorbuto y con la muerte musical de Kortatu (1988), a un iluminado de la escena musical se le ocurrió montar un concierto en la playa de la Barceloneta; juntando a tres grupos que nada tenían que ver unos con otros, y mucho menos concordante con el tipo de fans que arrastraba cada banda. Así, mezclando churras con meninas, heavys con punks y fumetas puretillas de medio pelo (por lo de los antiguos fans de Leño), en 1991 saqué yo una entrada para uno de los conciertos más destroyers a los que he tenido el placer de asistir en mi vida: 

TIJUANA IN BLUE + ROSENDO + BARRICADA



Para aquel entonces el barrio de la Barceloneta estaba inmersa en una reforma total por lo del gran engaño de las olimpiadas del 92, transformando su aspecto a marchas forzadas. Lo que era un barrio marginal de pescadores y de gente obrera de clase baja iba ahora a convertirse en reclamo turístico. Aprovechando las obras que se estaban realizando en la playa, justo en la zona de los antiguos baños de San Sebastián (por lo de tener un gran solar donde montar un escenario) al iluminado promotor musical le dio por hacer un concierto que en pocos minutos se les escapó de las manos.

La gran afluencia de público y el escaso control en la puerta de acceso al recinto hizo que aquello se desbordara en muy poco tiempo. Recuerdo que Azagra, el genial dibujante de Pedro Pico y Pico Vena publicó incluso un cómic dedicado a este concierto en la revista de El Jueves donde hacía mención precisamente al tema este de que se colaba todo Dios con la excusa más barata que pudiera ocurrírsele a uno.

Ha pasado ya mucho tiempo desde entonces (tenía yo por aquel entonces 18 años) pero recuerdo perfectamente un ambiente enrarecido, como turbio, pero de todas formas me metí, como suelo hacer siempre, cerca de la primerísima fila para entrar al pogo a la mínima de cambio. Recuerdo también (y eso me extrañó) que del escenario nos separaban unas vallas de obra de esas donde suelen apoyarse los mirones de las obras, no de las típicas de color amarillo sino de esas que van sujetas con unas piedras en su base y parecen como de alambre de jaula de gallinas (de este estilo). Muy endeble todo

Al salir los Tijuana in Blue al escenario se montó la de Dios y todos los punks se vinieron arriba. Me cagoen... me metí la cerveza del tirón y aguanté el embiste de todo el público. Hasta que me salí de allí al minuto. Dios, menuda jauría de locos. Empezaron a agarrarse a las vallas metálicas como zombis y a la segunda canción habían desaparecido todas, volaban por encima de nuestras cabezas como las típicas pelotas gigantes de los conciertos moñas. No daba crédito. Había asistido a míticos conciertos de La Polla Records donde tras tres canciones entraba la policía a cargar, pero .. ¿y esto? La gente totalmente descontrolada empezó a subir al escenario, los Tijuana flipando pero sin dejar de tocar y toda la peña enloquecida en el pogo y en el mismo escenario. 

No recuerdo que tocaran muchas canciones. Se retiraron bastante pronto, supongo que un tanto alucinados del comportamiento de la gente. Y entonces fue cuando le tocó el turno al gran Rosendo Mercado, el poeta urbano del Rock'n Roll. Desde la organización hicieron bajar a todos los que estaban en el escenario y cuando se hubo calmado un poco el asunto ... salió Rosendo a darlo todo, como siempre. Con los primeros acordes de "Agradecidos" medio público volvía a estar subido al escenario. Unos encima de los bafles, otros al lado del batería, etc... (pero todo muy tranquilo y muy de buen rollo) recuerdo ver cantar a Rosendo con 5 tíos agarrados a su izquierda y otros tantos a su derecha berreando el "Flojos de pantalón". Una imagen que quedará grabada en mi retina para siempre. Pero lo mismo les pasaba al resto de músicos. Igual habían subidas encima del escenario más de 50 personas. Alucinante.

Pero ya sabemos como es de buenazo Rosendo. Hubo un momento que paró y les dijo: "Tíos, que esto se hunde, que no es por vosotros, pero con tanta peña aquí encima el escenario se va a la mierda". Joder, dicho y hecho. Todo Dios abajo. Pero a las dos canciones Rosendo tenía de nuevo a sus 10 coristas abrazados al cuello. XD Pero aún así Rosendo con dos cojones acabó su concierto entre ovaciones. ¿Hay alguien a quien le caiga mal este tío? jajaja

En el escenario más de 80 personas ya aguardaban ansiosos a los Barricada, primero tranquilamente, gritando lo típico de BAAA-RRI-CAAADA, pero allí sólo estaban los intrumentos y los 80 tíos aguardando al grupo. Más todo el público, claro. 15 minutos, 20 minutos, 30 minutos... y los Barricada no salían. Recuerdo a un punk a mi lado como de 1,90 mts, con una cresta de color negra desesperándose, cagándose en todo Dios y harto de todo, dijo: Se han rajado.

Y como accionado por un resorte saltó al escenario seguido de una horda de salvajes punks destroyers a arrambar con todo. Dios, la que se lió. No dejaron nada en pié, la batería destrozada, los amplis, instrumentos, escenario, luces, todo arrasado. En aquel momento pensé: ahora entran los marrones. Pero los marrones no entraban, de hecho no había un puto policía en todo el barrio.

Recuerdo un sentimiento absoluto de alucinación total, no podía creerme lo que estaba viendo. Y lo jodido es que me sabía mal porque quería ver a los Barricada, que todavía no había podido verlos en directo. Pero tampoco salí del recinto. Esperé a ver como se lo cargaban todo, comentándolo con mis dos colegas que habían venido especialmente a ver ese concierto desde Vilanova i la Geltrú (a 40 kms de Barcelona). Cuando no hubo quedado nada por destrozar, la gente fue desfilando organizadamente, sin peleas, sin conflictos. Cada uno con su trofeo y  a su bola. Y así, como borreguitos, fuímos abandonando el recinto. 

De camino al metro, todavía en estado de shock por lo acontecido, volví a ver al punk de 1,90 mts con su trofeo, llevaba a sus espaldas la banqueta del batería de Barricada, orgulloso y sonriente. Iba solo. Camino del recuerdo, del glorioso día en que quedó demostrado que hace falta cojones para organizar un concierto con lo peor de cada barrio y esperar salir vivo.

¿Estuviste allí? Cuéntanos como lo viviste!!!

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